27 de mayo de 2011

El nuevo celular de Falso Profeta

¿Recuerdan que pedí su opinión respecto a si debía o no comprarme un nuevo teléfono celular ya que el mio era un repelente de chicas y mis amigos se burlaban de mí?... ¡Pues no me lo compré en aquél entonces!

Mi viejo y querido Celulámpara

Celulámpara haciendo uno de sus grandes trucos: mostrar la hora exacta.

Sistema de mensajes de Celulamp

Pero los meses pasaron, y yo, sin saber que sus días estaban contados, continuaba usando mi viejo Nokia modelo Celulamp (Celulámpara, en español); hasta que el viernes pasado observé que el auricular de mi viejo amigo ya no funcionaba bien, puesquienes me llamaban no me escuchaban cuando yo hablaba y casi tenía que gritar para que me escucharan. Por eso hoy me decidí a comprar uno nuevo.

Quería seguir la moda de la mayoría y comprarme un Iphone o un Blackberry ("un Blackberry uso yo, u-oh-oh"... ¡maldita canción, cómo la odio!); pero al parecer el/la Blackberry de los más recientes cuesta más de lo que yo estoy dispuesto a pagar por un cabrón teléfono; ya que, por un lado estoy hasta eeeeeel culoooo de los juegos de mi viejo Nokia (un futbolito horrendo de 5kb y otro peor de una especie de Pokemón que tiene que descender por obstáculos); y por otro lado, el horizonte escabroso de esta vida y leer Eugenie Grandet han hecho de mí un completo tacaño.

Por ejemplo, influyó tanto en mí leer eso de reciclar los cabos de las velas que hasta hace poco guardaba los cartones de los objetos o muebles que he ido comprando, para ir a venderlos después por kilogramo; o sea, ¡tacañería al nivel de querer pepenarlo todo!; nivel vagabundo, vaya. También he llegado a economizar cosas como la leche. Por ejemplo, si abro un paquetito de galletas Oreo de 56gr.  lo divido entre las 6 galletas y los distribuyo en 250ml de leche que contiene una taza; o sea que no puedo excederme de la ración per galleta, y si me sobra leche, la guardo en la nevera, aunque sean dos traguitos. ¡Simplemente brillante!

Total que había juntado una montaña de cartón para ir a venderla, pero esos cartones que tenía se comenzaron a llenar de alimañas y mejor los saqué a la chingada. Y, peculiar caso, cuando fui a tirarlos un pepenador de basura vislumbró desde lejos mi tesoro, como si hubiera olido los cartones, y fue corriendo hacia mí con una mirada que traslucía un brillante jackpot en sus ojos sin dejar de ver mi valiosa colección -¡hijo de puta oportunista!; tanto tiempo que me costó reunirlos para dárselos a ese cabrón- , y me dijo que se los diera y se los di de mala gana... ¡Ya qué! ¡Adiós a mi puta montaña de 55 o 70 pesos y varios metros cúbicos de volumen!

Entonces hoy fui a comprarme un celular nuevo. Había visto dos tiendas; en una estaba una tetona muy convincente y en la otra un gordo jorobado feo y nerd de lentes. Me decidí por el gordo jorobado, ya que la mayoría de los jorobados suelen ser honrados y expertos en tecnología; además, la mujer, aunque con muy buenos senos, quería a fuerza venderme un celular de color morado, cuando yo le había dado a entender que quería algo chingón y machista como yo, y ella insistió: "ay, pero hace un rato vino un chavo y se llevó del mismo color"; y yo: "pues sí, pero seguro era un TREMENDO TROLAZO".

Así que me decidí por este:

Modelo LG nomeacuerdo

Otra fotografía más de mi nuevo teléfono.


No sabía ni sé nada de celulares; a mi me basta un cuchillo, uno calzoncillos, un barril diogenista y unos zapatos deportivos para sobrevivir, pero la sociedad me orilla a comprarme un celular decente. Solo le pregunté al gordo nerd amable si el teléfono tiene "para Internet y para fotos", y ya. No me digan que me pude comprar algo mejor por 2699 pesos. ¿Saben qué? ¡Salaverga!... ¡Ya!... ¡Éste!... no lo voy a cambiar en mucho tiempo, así como mi celulámpara. De hecho me arrepentí de haber comprado algo caro que ni le entiendo aún y que voy a usar solamente para jueguitos y mensajear mujeres cuando esté borracho, y por haber regalado mi imponente montaña de cartón.

Yo no soy como otras personas que gastan en algo innecesario excediendo su límite de ahorro. Si se quiere llegar a ser algo en esta vida hay que seguir las tácticas de Slim, de Buffett y de Gates, comprando chicles para sellar los tickets de estacionamiento, aprovechar la mano de obra infantil en paises desconocidos y evitar al máximo las novias con autoestima elevada.

En fin, ya debió cargarse. Voy a checar qué tal están los juegos.



Aqui una fotografía de los juegos que trae mi teléfono. Desafortunadamente no salió el teléfono porque tomé chueca la foto.

25 de mayo de 2011

Historias de Juan Carlos Tello

La otra vez estaba yo en la antigua casa de Juan Carlos Tello ayudándole a mudarse; una casa, por cierto, antiquísima, lóbrega en cada rincón de sus pasillos de piedra y con un estilo arquitectónico parecido al de los monasterios franciscanos.

Recién habíamos movido su pesado escritorio cuando Juan Carlos Tello me pidió que aguardara un momento, pues necesitaba darle instrucciones a los cargadores. Yo fui a echar un vistazo a su biblioteca, y mientras la recorría mirando los libros, cuyos títulos y autores estaban escritos en lengua antigua, dejaba la huella de mi dedo sobre sus polvorientas cubiertas. Hubo uno en particular que llamó mi atención, tenía grabado un símbolo de la Estrella de David con una espada atravesando un ángel. Cuando lo jalé para leerlo, se activó un mecanismo que hizo girar el enorme librero y fui enviado hacia un pasadizo completamente oscuro.

En el interior del pasadizo no podía ver nada, sin embargo, unos cantos abominables que escuché me condujeron hacia una galería alumbrada por antorchas, cuyas paredes tenían pinturas diabólicas y dibujos de un hombre con cuernos teniendo sexo con niños varones. En el centro de la galería estaba inscrito el mismo símbolo del libro, y alrededor estaba un grupo de sombras mitad humanas-mitad animales invocando a algún ente maligno. Era lo más aterrador que había visto en mi vida.

Las invocaciones rezaban algo como "¡Imnoc Baal Ozmorikch Moloch-Kùm Utamus, Voridvhzdá Konsentus Infans Kaslum Mortis, residem Sanasta Forum SATAN! Todo esto con una terrible voz que me congelaba el cuerpo y que, según el traductor de Google, quiere decir "alzad vuestros rostros y recibid la sangre de este infante, cuyo corazón he comido en honor a mi señor Satán. Y en el momento que terminaron su invocación, descendió ante mi asombro Juan Carlos Tello dentro del círculo de fuego, su cuerpo semidesnudo y cubierto con sangre, con una corona de cuernos y comiéndose lo que al parecer era un corazón humano; entonces dijo...

...continuará... 


Leer más historias de Juan Carlos Tello

24 de mayo de 2011

¡Uuff, pero qué grandiosa CORRIDA tuve esta noche!

Total que camino de vuelta a casa después de tener otra sublime CORRIDA nocturna de 45 minutos (por cierto, qué fantásticas CORRIDAS he tenido últimamente; enormes, intensísimas y muy satisfactorias CORRIDAS de 30 min. en promedio que efectúo en un parque conocido como Los Lagos; pues le estoy tomando un gusto enorme al CORRERME ese parque) y en la mera esquina que dobla hacia mi hogar advierto que hay tres soldados repegados a la pared y asomando su M-16 y su cabeza hacia la calle donde vivo. Entonces me detengo de golpe, trago saliva, abro los ojos un poco como si quisiera desengañarme de lo que veo, y digo: "¡puta! esta chingadera va a tronar en cualquier momento", de manera que doy media vuelta y fuga para rodear y llegar a mi casa por la calle paralela, pero no me eché a correr porque me visualicé a mí mismo como el personaje de Pelotón.



Y efectivamente, para mi fortuna no había soldados en la esquina opuesta, no corría yo tanto peligro de encontrarme en medio del fuego cruzado, por lo que me sentí más seguro de caminar hacia mi casa, donde sí había soldados afuera, mas no parecía que estuvieran en posición de combate, sino más bien como manteniendo un perímetro, pues el asunto era unas casas un poco más allá.

No había nadie en la calle excepto los del ejército que, sin exagerar, debieron ser entre cincuenta y setenta elementos. Mientras caminaba hacia ellos, en las ventanas de las casas vecinas solamente se percibían algunas sombras fugases que dejaban caer el visillo esporádicamente y algunos curiosos asomados cuidadosamente desde el balcón. Yo era el único idiota caminando hacia allá con todo el descaro del mundo, pero, ¡carajo!, tenía que llegar a mi casa para descansar de mi corrida y ver si en las noticias estaban transmitiendo en vivo lo que sucedía justo afuera de mi casa. ¿Comprenden la belleza de esta paradoja? Me urgía llegar.

Caminé tranquilamente y por enmedio de la calle para no parecer sospechoso ante los soldados. Yo me imagino su estrés, y al igual que ellos, yo también estaría paranoico sospechando de cualquier cosa. Quería que ellos me vieran, que supieran que estoy inerme y que mi único fusil es el de mi entrepierna (aunque minimizado en esos momentos); y cuando estaba casi en la entrada de mi hogar, se me cerraron dos militares levantando un poco su arma como para prohibirme seguir; así fue que solamente dije, con una enorme sonrisa de idiota: "¡Buenas!  Solo voy a entrar a mi casa, jejeje".

"Pásale", me dijo amablemente el muchacho señalando mi refugio con su cabeza. Lo primero que hice al entrar fue echar la llave, alertar a todos para que no salieran, cerrar toda ventana o puerta del segundo piso (en caso de que algún fugitivo irrumpiera saltándose las azoteas) y, posteriormente, llamar a mi vecino para que hiciera lo mismo.

Mi muy idiota vecino, según me contó hace un rato, salió aprisa y muy chingón, con su torso desnudo, para ver lo que ocurría afuera, pero sucedió que los soldados me le van poniendo una cagada tremenda; le alzaron la voz y le dijeron que se quedara quieto porque le harían una inspección de rutina... y cómo me hubiera gustado mirar sus ojos cuando los soldados le apuntaron con el arma.

Por mi parte, yo me quedé en la sala esperando la primera detonación y la subsecuente lluvia de fuego y más explosiones; pero pasó el tiempo y nada de esto ocurría. Me dio tiempo, pues, de entrar a Facebook para comentar lo que sucedía y hasta me puse a ver el juego de la NBA; no obstante, nada.

Transcurrió tal vez media hora, y al fin se escuchó un estruendo inusual; el de un motor muy grande al encenderse. Me acerqué cuidadosamente a la ventana del balcón y vi pasar dos enormes camiones blindados repletos de soldados, con unos cuantos centinelas en la parte delantera sujetando una especie de gatling. Se habían marchado.

Debo de reconocer que sentí más pena que alivio cuando se fueron. Me hubiera gustado ser testigo de una balacera entre narcos contra militares, nutrir esa necesidad de morbo y adrenalina que muchos tenemos, y contar a ustedes y a mis amigos una emocionante historia. Pero ahora que lo pienso bien, preferiría que no sucediera algo así a unos cuantos metros de donde les escribo. Pienso en la posibilidad de que algún sicario-basura matara a un soldado honrado, a un mexicano valioso; probablemente aquél veinteañero amable que me remitió a mi casa horas antes. Recordaría su cara, recordaría su voz y probablemente hasta recordaría su sangre y el olor de la pólvora quemada. Hubiera sido una incomodidad vitalicia llevarme un mal recuerdo de alguien que solo trataba de hacer su trabajo al proteger a la gente.


Por eso me da coraje que los pendejos congresistas se autoregalen Ipads, teléfonos celulares de nueva generación para el chofer y cuanto exceso se les ocurra, gastando así miles de millones de pesos en ellos; cuando la realidad es que están muy pero muy lejos de merecerlo, y en cambio los soldados, que trabajan y dan resultados, al menos los de estos rumbos, merecen un presupuesto mucho más elevado. Los otros ratas se merecen un escupitajo en la cara, todo el repudio del pueblo y, por qué no, un poco de la adversidad que ellos mismos nos propiciaron.

16 de mayo de 2011

Qué sueños tan varoniles

A ver, pues... los invito a que si tienen un sueño más anormal que éste me lo hagan saber para que ya no sienta que me urge ir a terapia.


Lo explico.

En mi sueño yo era un especie de sirviente o mercenario que recibía órdenes de un simio gigantesco cercano a los 22 metros de altura, al cual acompañaban siempre otros simios también muy grandes e imponentes. El simio más grande era tan enorme que no cabía dentro del lugar donde estábamos, y yo solo podía verle más que a través de una puerta por donde asomaba su cabeza para hablarme.

No recuerdo exactamente lo que me decía, pero eran algunos consejos —buenos consejos, pues en el sueño me decía a mí mismo: "este consejo me lo voy a llevar para cuando despierte; es oro puro"— y tenía una voz grave y ensordecedora que producía gran eco; algo así como la de un dios olímpico que acompaña su majestuosidad con truenos. Y de hecho el simio se supone que era una especie de dios primigenio muy al estilo Cthulu.

Es una pena que después tuve una veintena de sueños más y olvidé éste casi en su totalidad, pero la imagen del simio hablándome se me quedó muy grabada.

También soñé que me peleaba en una fiesta y que llegaba la policía a aprehendernos a todos, incluyendo mujeres; pero yo escapaba antes. Asimismo, soñé que escuchaba una canción muy parecida a esta, pero como si estuviera fragmentada; es decir, como si el sonido que producía cada instrumento repentinamente sobresaliera más que los demás sin ser un solo; como si le subieran el volumen y se hiciese de él un bajorrelieve sobre una misma línea melódica; algo muy abstracto y difícil de explicar. Y ya casi a lo último soñé que me fajaba a una compañera de la prepa a quien me encontraba en un bar; que nos íbamos al baño para tener más privacidad, pero que en los baños de junto había gente fornicando, además de que estaban estrechísimos y apenas se podía entrar. Segundos después sonaba la alarma del despertador.

¿Cómo pueden entonces algunos de ustedes nerds decirme que tienen una mente más varonil que la mía? Carajo, si acabo de soñar que soy sirviente de un dios-simio gigantesco, que me peleo y que me busca la policía, que escucho una canción de guerra y que casi me cojo a una excompañera de preparatoria, entre otros sueños que no pude recordar?

13 de mayo de 2011

Cómo saber si eres un pretencioso de mierda

Como lo habrán notado, yo no pertenezco a una esfera social de hartistas i hintelektuales; mi círculo de amistades se ciñe más bien a un grupo de personas con alguna licenciatura distante de las artes y con un grado cultural un tanto arriba del promedio (y también de alcoholismo). Nada extraordinarias, aunque son buenas personas.

Las veces que he querido cambiar de ambiente -pues me aburro fácilmente- por otro un poco más culto, no lo he conseguido del todo o he terminado fastidiado. En esos casos soy como un anfibio fuera de su pantano inmundo donde se mueve con facilidad, o ellos -al menos los grupos culturosos que he conocido- son un nido de reptantes atrapados debajo de las piedras, esperando salir algún día a la luz; cualquiera de las dos sea el caso.

Me refiero solamente al ambiente literario de mi región; desconozco el de otros lugares y también el de otros ámbitos artísticos como la pintura, el cine, etc.

Pero volviendo a los literatos que he conocido en persona y en Internet, la mayoría me resultaron nefastos. Olvidémonos ya de su soberbia, de su esnobismo y de su gran hipocresía al andar lamiendo bolas de sus semejantes; lo más irritante para mí es que la gran mayoría son una bola de envidiosos.

Para mí la tarea de identificarlos se ha vuelto algo sencillo, pero para quienes no lo sea, aquí les hice esta mini guia sobre cómo identificarles o incluso para que tú mismo descubras si eres un@ de ell@s.



"Cómo saber si eres un pretencioso de mierda "
(en cuanto a literatura se refiere).


Responde el siguiente cuestionario:


1.-¿Acostumbras sustituir palabras comunes por otras poco frecuentes para dar al enunciado una apariencia de mayor erudición?
a) Sí.
b) Nop
c) Ke Ez ErUdiSiOonnn??!!

En la nomenclatura de la literatura pretenciosa el estilo se caracteriza por reemplazar palabras simples y corrientes por palabras ostentosas e inusuales con un fin estético, pero muchas veces teniendo un concepto impreciso de su significado, por lo que su empleo en la oración resulta desacertado o forzado.

Aquí algunos ejemplos que tomé de Facebook y de Twitter:

Ej.1.- "No me alcanza todo el ocio para la sardonia que me causan tantos petimetres."
 En esta oración llanamente pretenciosa se quiso emplear la palabra "sardonia" (una planta cuyos jugos producen que los músculos faciales se contraigan y formen un aspecto de risa) para referirse a la risa misma o la burla, quedando la oración alejada, incluso, de la metáfora, por lo que su mensaje queda textualmente como" No me alcanza todo el ocio para la planta que me causan tantos petimetres". [EERRR -sonido de error-]

Ej.2.- No sean apátridas, el senador estaba estudiando los diálogos de #Cantinflas preparándose para subir a la tribuna a exponer sus reflexiones. En este otro ejemplo, el individuo utilizó "apátrida" (una persona sin patria) cuando bien pudo escribir "antipatriota" o "desleal", que aunque no suenan tan llamativas como apátrida, se acercan mucho más a lo que se intenta decir. Otro gran FAIL.


Ahora convirtamos un texto vulgar en un texto pretencioso utilizando un fragmento de una historia que escribí borracho hace cinco años:
"...despues nos fuimos a un putero mas feo que la chingada con puro pinche tlaxcalteca bailando cumbia y merengue, apestaba a miados la entrada y pinche piso con lodo pero pues no mames pinche ambiente chingon, donde van albañiles y verduleross...."

Ahora lo convierto a modo pretencioso:
"...posteriormente fuimos a un lugar de caricias compradas, desdeñado por la urbanidad fascista y pletórico de antepasados broncíneos que cabriolaban al compás del jazz. La entrada hedía a pantagruélicos desamores y el piso mostraba la salerosidad del pueblo; no obstante, ex profeso en algazara y jolgorio ..."


Carajo, puedo ser asquerosamente pretencioso cuando me lo propongo...


2.-¿Qué tan seguido parafraseas máximas de personajes célebres, extractos de libros o escribes frases propias aisladas y fuera de contexto en tus redes sociales como Facebook o Twitter?
a) Con mucha frecuencia
b) De vez en cuando
c) No dispongo de una red social para andar perdiendo el tiempo en idioteces

Esto no necesariamente aplica para una persona pretenciosa; muchos lo hacen con el fin sincero de difundir la sabiduría; pero lo más probable es que sí sea un cabrón o cabrona pretencioso(a). Se me figura como alzar sobre la cabeza un letrero que dice inteligente y que tiene pintada una llamativa flecha apuntando hacia abajo.


3.-¿Alguna vez has citado una teoría, hipótesis, lema filosófico o frase ambigua en una lengua que desconoces, o te has referido a una ciencia o autor con los cuales no estás familiarizado más que con el nombre?
a) Sí
b) En alguna ocasión lo hice para parecer inteligente y conseguir sexo
c) No, pero me sé de memoria muchos chistes de Condorito

Esto es muy característico de los seudointelectuales y pretenciosos que quieren parecer inteligentes. Mencionan, por ejemplo, alguna frase en latín de un matemático como Fermat (el creador del supuesto problema matemático más difícil del mundo) para dar a entender que son tan inteligentes como para tener una vaga noción del teorema; citan de manera torpe o sobrada la tercera ley de Newton o a la física cuántica, sin comprenderla; hacen mención frecuente de filósofos como Heiddeger, Marx o Chomsky, pues sus obras son muy complejas o extensas; etc. En pocas palabras, aprenderse el nombre de autores y sus epígrafes (aunque les dure poco en la memoria) para aumentar el repertorio intelectual, que no tiene otro fin que el de ser ostentado.


4.-¿Qué tan fan eres de la escritura abstracta; aquella difícil de leer o de comprender, como la poesía intrincada, retruécanos, oximorones, ect?
a) Megafan
b) Regular
c) ¿Oxi qué?... solo conozco el óxido ferroso que LAMBO de las monedas de 1 centavo

Para muchos la literatura entre más incomprensible sea tanto más buena e inteligente es; aunque para mí no todo lo complejo es necesariamente bueno. A los pretenciosos les gusta citar frases como "... y me veo recordando que me veo escribir y me recuerdo viéndome recordar que escribía y escribo viéndome escribir que..." de Salvador Cabañas Elizondo; o tal vez"...ya escrita la primera, palabra (nunca la pensada sino la otra – ésta que no la dice, que la contradice, que sin decirla está diciéndola)" de Octavio Paz. Fragmentos elegantes y que exigen razonar, pero que cuando el pretencioso trata de imitarlos no resulta más que un bodrio repulsivo. ¿Literatura simplista? ¡Aaaascoooo, ropita de mercadoooo!


5.-¿Alguna vez has fotografiado uno de tus escritos y subido la fotografía a tu red social?
a) ¡Claro! Me siento orgullos@ de ellos y por ello los subo.
b) Ewwgg... no, ¿para qué si sería indistinguible y nadie lo podría leer? ¡Es estúpido!
c) ¡Que no tengo red social, 'ombre!

Ultra pretencioso. ¿Con qué sentido hacen eso? En serio, ¿quién chingados va a leer un ensayo de quince cuartillas en una imagen de 700 pixeles? Tan fácil que sería copiar y pegar el texto; ¡pero no!... ¡Contemplad todos mi gran creación y temblad!...


6.-¿Tu blog tiene un diseño temático como de libros, papel parduzco o una melancólica máquina de escribir, o simplemente que tenga algo que ver con la escritura?
a) Jejeje... ¡glup!
b) Tenía algo así, pero mejor le puse uno menos aburrido
c) No, tiene como portada dos niños varones desnudos dándose un beso de lengua

Por un lado se me hace una buena idea un tema así, porque el lector que llegue por primera vez comprenderá que se trata de un blog serio y comprometido con la literatura; pero, por otro lado, se me hace un tanto insegura la persona quien desea reafirmarlo de esa manera. Aunque ¿quién tiene el cinismo de criticar el diseño de un blog cuando en su propia cabecera muestra un pene gigante como título?... ¡Siguiente pregunta!



7.-¿Te gusta sumergirte en la cuestión de hallarle un sentido ontológico y místico-filosófico a la escritura?
a) Me encanta
b) No, solo me gusta escribir y ya.
c) Me gustaría sumerjirme pero en los cenoz de Lorena Errera


A muchos literatos pretenciosos les gusta quemarse el cerebro tratando de sondear y comprender la esencia de la escritura, así como su carácter presuntamente volátil, inexacto y a la vez imperecedero -según el modo de percibirla-. Algo como: "¡oh, gran tragedia!... las letras están condenadas al fracaso desde su nacimiento, pues nunca podrán expresar realmente lo que su escritor quiere decir; la imposibilidad de la escritura es blah, blah, blah", y cosillas parecidas enriquecidas, afortunadamente, con opiniones de otros autores.

Tal vez estoy siendo receloso, pero en lo personal se me hace una pérdida de tiempo. Escribe, lee y disfruta. Y ya.



8.-¿Sueles adjetivizar los nombres o apellidos de escritores famosos para darles uso en tus oraciones cotidianas; por ejemplo: "abrazo blanchotero", "sonrisa shopenhaueriana", "beso kierkeegardiano", "años garcíamarquezcos"?
a) Suelo hacerlo con mis amiguis intelectuales, pues solo ellos lo entienden.
b) No, creo que es bastante pretencioso
c) Sí, pero en lugar de escritores yo uso cantantes de reggeatón.

Esto es casi tan pretencioso como la autofotografía en blanco y negro de un estudiante de Letras sosteniendo un libro de James Joyce, puesta una camiseta antiimperialista y exhalando el humo del cigarro, con su biblioteca al fondo; o como uno de esos cortometrajes pal'perro -pero según muy elevados- donde hacen zoom a las gotas que caen del fregadero y ponen la música de Carmina Burana. ¡Qué manera de cagar el palo!


9) ¿Disfrutas más de pronunciar apellidos de autores europeos que terminen en "ov", "ert" , "sky" y similares, con su respectiva fonética nacional, sobre apellidos castellanos que terminen en "ez", además de tener una idea de que suelen ser mejores?
a) Tengo una pronunciación exquisita cuando digo Nietzsche
b) Me da igual; si me gusta lo recuerdo
c) Ai daunloaded Inglés Sin Barreras guit one taringaso

En México se le daría más crédito a un nombre como Ernest Rutherford Wolfenstein que a uno como Erasmo Catarino Sánchez Pérez, aunque Erasmo fuera mucho mejor escritor. Como que existe un acomplejamiento cultural y se es proclive a creer que los nombres o apellidos difíciles de pronunciar son indicio de algo mejor que los regionales; además que es totalmente cool pronunciarlos. Incluso también ocurre conmigo, pero ya no tanto, y por eso ahora prefiero que alguien a quien respeto me recomiende un libro antes de leerlo.


10) ¿Con qué frecuencia usas palabras como: empero, ergo, ex profeso, quid pro quo, ad + (cualquier adjetivo), etc; o (sustantivo) + funcional para insultar?
a) Me son indispensables
b) En algunas ocasiones
c) Solo uso para con, más sin en cambio o bállamos


El típico pretencioso no puede esperar a utilizar una palabra latina o griega a la sazón de sus textos. En mi opinión, para algo demasiado formal o de carácter académico me parece una buena idea, pero para textos personales e informales se me hace tosco, forzado y de mal gusto.

El pretencioso también utiliza mucho la palabra funcional para insultar, lo cual me causa ternura. Ej: analfabeta funcional, idiota funcional, oligofrénico funcional, etc... ¿Sabes qué cosa NO es funcional, querido pretencioso? Tu jodida manera de escribir.


11) ¿Das lugar a muchos paréntesis culturales en tus escritos?
a) Todo el tiempo; soy una Wikipedia mental
b) Solo los absolutamente necesarios
c) ¡Doy lugar a la concha de tu madre!

En este caso, el pretencioso escribe, por ejemplo, un ensayo sobre un libro, y lo atesta de paréntesis culturales totalmente innecesarios como "el hombre está en una crisis existencial, buscando una identidad... me recuerda una pintura de Caspar Friedrich, en la cual se ofrece un paisaje neblinoso, incierto, donde los riscos se multiplican hasta el horizonte... blah blah... es como una Calipso en una novela de Sir Walter Scott... blah, blah, blah... y me viene a la mente  el busto de Caracalla... blah blah... recordando los pasajes de Séneca... blah blah... cual un Dalí moderno... blah blah... estremeciéndome con Renoir... blah blah..  "; etc.

No me disgusta en lo absoluto un texto con alto contenido cultural; pero hay una gran diferencia entre la escritura culta, que se siente muy natural, y la escritura pretenciosa, que se nota muy forzada.


12) ¿Te consideras pretencioso?
a) No me considero pretencioso. Mi escritura es para mí solamente, escribo egoístamente para mí mismo(a) y para la gente que quiera y sea capaz de comprender cosas más elevadas.
b) Sí
c) Seeh

[EERRRR - sonido de error-] Una persona pretenciosa niega a capa y espada ser pretenciosa.


13) Cuando lees los logros de alguien a quien consideras igual o inferiormente talentoso y educado que tú, y esta persona está siendo elogiada y ganando más fama literaria ¿sientes como si un líquido negro y espeso como el aceite se regara por tus entrañas, propagándose por el estómago y extendiéndose a cada rincón a través de tus nervios, acelerando tu ritmo cardiaco?
a) Hasta úlceras me salen
b) No, me da gusto por él o ella
c) No, a menos que entre sus frutos se hallen hermosas mujeres

Hubiera tolerado a quien respondiera positivamente en todas las preguntas anteriores, pero a esta no. Puedo tolerar a un pretencioso soberbio, engreído y hasta grosero; pero envidioso ¡nunca!

Como bien dicen las abuelitas: hay envidias de las malas y envidias de las buenas. Yo siento envidia de la buena. Una persona talentosa me provoca envidia; pero la diferencia entre envidia buena y envidia mala aquí sería que yo no deseo que la persona a quien envidio no tenga su talento, sino que yo desearía tenerlo al igual que él. Los malos envidiosos, por el contrario, desearían que la persona talentosa no fuera talentosa, como si desearan jalarle al mismo nivel en el que se encuentran ellos, impidiendo que se alejen más. Así son los malos envidiosos; son personas inseguras de sus propias capacidades, pues las saben escasas o limitadas.

De lo poco que he visto y notado en el ambiente literario es que son tan pocas las oportunidades para destacar y tener éxito que el impulso competitivo de su población se torna subliminalmente feroz y receloso, llegando casi siempre a los extremos de la mala envidia.

Incluso algunos llegan a envidiar un blog o mejor dicho, al hecho de que tengan un considerable número de lectores... o sea, ¡envidiar un puto blog, a un bloggero!

Por eso hice este post; para dedicarlo a dos personas, para que, en caso de que ell@s a quien me refiero lo leyeran, se enojaran. Esto va para ustedes dos, ridícul@s. A ti que se te ensombrecía el rostro cuando te contaba de algún proyecto o elogio que recibí, y soltabas mi mano disimuladamente, ¡Judas!; y a ti que te la pasas odiándome en silencio y ladrando a cada oportunidad. Para ustedes dos: disfrutenlo. Para el resto, una rosa negra ofrecida con la boca (mujeres) y un abrazo varonil, homofóbico, con una sola mano y alejados los genitales lo más posible (hombres).

9 de mayo de 2011

¡¡Anuncian pelea de Mayweather vs Pacquiao en... EL COLISEO DE ROMA!!

...jajaja, nada como un buen título SEO friendly y embustero para atraer visitas.

Cruda..

Desde el domingo en la mañana quería escribir sobre esto, pero... digamos que estaba algo indispuesto.

No desperté del todo bien. La resaca fue más grande lo que esperaba, y además encontré una cicatriz en el codo que no estaba allí la noche anterior y un poco de lodo en la parte trasera del pantalón. ¡Maldita sea, juro por todo el Olimpo que no lo vuelvo a hacer!

Afortunadamente cuento con un proverbio filosófico útil para disminuir mi sentimiento de culpa tras, una vez más, haber cruzado la línea entre lo que para mi es etílicamente sano y moralmente infranqueable, y lo que es peor, no recordarlo: "si no sangras ni del pene ni de las ano, no debió ocurrir algo tan grave que no se pueda remediar".

Así que, aunque mi moral mengua y mi cuerpo pide ser rehidratado, mi pene y trasero siguen intactos (¡fiuuf, alivio!), por lo que puedo hacer un esfuerzo y escribir sobre la pelea de Manny Pacquiao vs Shane Mosley, la pelea del año... MI PELEA, que transmitieron ayer.


Pacquiao vs Mosley Mayweather


Desgraciadamente cuando vi esta pelea yo ya estaba en el bar donde mi amigo celebraba su cumpleaños. Habían puesto música en vez del audio y la narración de la pelea, y por tal razón no pude observarla ni disfrutarla con plenitud.

Sin embargo, ese no es el combate que yo quiero ver, porque ya todos sabíamos el resultado de aquél; Shane Mosley es viejo (39) y no era rival para Paquiao (32). Yo (y supongo que también la mayoría de las personas con un pene en su entrepierna) quiero ver a Pacquiao vs Floyd Mayweather, esa es la pelea que el planeta está obligado a regalarnos en gratitud por todo ese monóxido de carbono que tan generosamente le brindamos; es la pelea del siglo, MI PELEA del siglo. Ni siquiera la voy a ver, estoy seguro. Será tanta mi excitación que estaré ebrio y dormido antes de que empiece, violando por enésima vez el juramento que acabo de hacer algunos párrafos más arriba.

Para los nerds que nunca han practicado algún deporte (jugar FIFA en XBOX no cuenta como deporte) y no saben a quienes me refiero, una pelea entre Manny Pacquiao y Floyd Mayweather debe de ser el equivalente cualitativo a que una Ultralisk (Pacquiao) se enfrente contra diesisiete Zerglings (Mosley), con las mejoras de armadura y ataque de los zerglings a nivel uno; lo que en lenguaje comprensible para la gente normal se traduciría a una semejanza boxística cercana a la exactitud; francamente yo no sé cuál sea el mejor de los dos.

Algunos acusan a Maywheater de ser un cobarde por no querer pelear contra Pacman pero, por otro lado, el mismo Pacquiao se ha negado a hacerse las pruebas antidopaje que la empresa a la que pertenece Mayweather (Golden Boy Promotions) solicita que se haga.

Será su ego o el miedo de ambos; o los intereses económicos de otros; pero ¿quién está siendo el mariconazo que nos impide ver a estos dos súper atletas pelear? Yo como ciudadano corriente e inculto de clase media exijo esa pelea a todos los gobiernos del mundo. ¿A mí qué mierda me interesa exigirle a la ONU o a mi presidente una mejor educación para mis hijos? ¡Pff! Eso no es lo importante.

Quiero esa pelea... ¡ya!


Complejo de Dorian Grey.

Algo que me gusta hacer para no sentirme viejo y motivarme para superarme física o intelectualmente, es hacer una comparación de mí con alguien más viejo o de mi edad. Esto es sencillo de realizar; por ejemplo: uso a Pacquiao, de 32 años. Su cuerpo puede soportar horas saltando la cuerda y lanzando golpes; hace miles de abdominales en unos cuantos minutos y un montón de logros físicos casi sobrehumanos. Yo no puedo hacerlo, pero el hecho de que alguien cuatro años mayor que yo lo haga, eleva en gran medida los márgenes de lo que considero posible para mí.

De la misma manera uso a Kobe Bryant (34), el mejor jugador de la NBA en la actualidad; a Sin Cara (28) y sus acrobacias impresionantes; al Hombre Lata, del flameante "Grupo Latas"; etc. Quizá no sea algo sano, pero me resulta y siento que aún tengo tiempo para convertirme en superestrella de la NBA, pelear en la WWE y precaucionar *percusionar las latas con el mejor sabor costeño para deleite de los turistas. Mañana en el entrenamiento voy hasta vomitar del esfuerzo.

Oscar Wilde: sodomita, fantaseó en su obra más famosa con una juventud inmarcesible (¿y quién nunca lo ha hecho?) Pero eso no es sano. Prefiero cumplir mi fin biológico con una sonrisa irónica que contemplar mis cada uno de mis días como el grano de un reloj de arena... escribiré de esto después, porque necesitaría explicar algunas cosas sobre biología y requeriría extenderme bastante.

¡Feliz día a todas las mamacitas!

*Fe de errata: Había escrito "precaucionar", no sé cómo pasó, pero quise decir "percusionar"
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